Si bien es cierto, el consumo de
alcohol en nuestros jóvenes ha ido aumentando considerablemente en los últimos
años, convirtiéndose en una problemática no sólo de índole social, sino también
en un problema de salud pública, y la
región Junín no está ajena a esta realidad, según datos estadísticos de la
DIRESA – Junín, para el año 2011 se registraron en la ciudad de Huancayo a 2, 081 personas atendidas por uso y abuso
de consumo de alcohol”; es así que dicha Institución consideró el uso y abuso
del alcohol como la cuarta enfermedad de salud mental en la Región, seguida de violencia
familiar, ansiedad y trastornos depresivos
Ahora bien, es indispensable,
conocer que en nuestra realidad, sin importar la condición social, el género,
etc, es de mucha facilidad que los menores de edad accedan a drogas lícitas
como el alcohol, a la vista y paciencia
de todos los ciudadanos inclusive de las mismas autoridades, quiénes a pesar de
que existen leyes como la ley N° 28681, que prohíbe la
venta de alcohol en menores de edad, nadie asume un
papel responsable y protagónico para frenar esta situación, que está
trayendo consigo la vulneración de muchos derechos de éstos menores tales como
su derecho a la integridad, a la salud, etc., y un ejemplo claro de ello es el
caso del menor de 12 años que tras las “vacaciones forzadas”, por la huelga de
los docentes, fue encontrado en completo estado de ebriedad por el personal de
serenazgo de la ciudad de Huancayo, un hecho lamentable ya que detrás de este suceso
se encuentra la actitud irresponsable de
aquella persona o grupo de personas inescrupulosas, que por el hecho de buscar su lucro personal, expenden
libremente alcohol a menores de edad, de esta manera atentando contra la
integridad y la salud de nuestra niñez.
El consumo de
alcohol en niños y adolescentes debe dejar de ser vista como cosa de juego, el alcohol puede producir serios problemas
para la salud y también puede desgastar considerablemente las relaciones intrafamiliares “…lo mas
lamentable es q la iniciación del consumo de alcohol en adolescentes se da
dentro del mismo seno familiar, siendo los padres quienes incentivan a sus menores hijos a tomar en reuniones o eventos sociales..”. (Dato
devida).
La situación de
niños y adolescentes consumidores de alcohol en nuestra región se vuelve cada vez
más preocupante, ya que por lo general estos niños tienden a tener inadecuados
comportamientos, empezando por frecuentar amistades negativas, se pueden presentar casos de evasión de los
colegios, actitudes rebeldes, bajo
rendimiento escolar, lo que puede conllevar a la deserción escolar e inclusive a
deteriorar considerablemente las relaciones familiares, interpersonales y
sociales, coadyuvando al deterioro emocional y a perjudicar considerablemente
su proyecto de vida y sus planes a futuro.
Por tal motivo considero que los padres y las familias deben de asumir con más responsabilidad
su rol de protección a la infancia, cimentar hogares en donde reine el diálogo,
el buen trato, las habilidades sociales, que desde los hogares se pueda enseñar
a los niños a decir “NO”, cuando exista presión de grupo, todo eso ayudará a
que se puedan evitar situaciones de riesgo. Es de suma importancia que los padres eduquen a sus hijos en base a valores,
donde la comunicación y la muestra de afecto sean componentes esenciales
en la formación de los niños, evitando comportamientos permisivos o de excesivo
control.

