miércoles, 5 de febrero de 2014

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CON LA INFANCIA PERUANA


 

Nuestro país en los últimos años ha crecido significativamente en términos económicos, se evidencia el boom de empresas transnacionales y la notoria aparición de mineras que han pasado de una etapa  de construcción  a una etapa de explotación, lo que generara que muchos peruanos se vean directa o indirectamente beneficiados.

Ahora bien, la realidad que nos ha tocado vivir parece alentador, más aun para nuestros hijos los mismos que en los próximos años disfrutaran de los avances que hoy se haga en nuestro país, pero también es necesario analizar que estas empresas coadyuvaran al mayor crecimiento económico, pero no olvidemos que no es suficiente solo el crecimiento y el ‘goteo’, para generar desarrollo,  no existe país que haya eliminado la pobreza sólo con crecimiento, se requiere políticas re-distributivas. La empresa debería apoyar con incidencia política, impuestos e inversión directa en la generación de oportunidades de desarrollo. No solo con asistencialismo involucrando a sus colaboradores, clientes y sus propios recursos, pero sobre todo a la población que tiene  en sus alrededores.

El panorama se torna optimista cuando el Gobierno establece alianzas estratégicas con gremios o empresas con influencia para la promoción, defensa y desarrollo de políticas concretas a favor de la infancia peruana, que poniendo en tapete su RESPONSABILIDAD SOCIAL, inciden en la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social,  es así que se evidencia la  construcción de escuelas y colegios modernos, materiales educativos, parques de diversión, entrega de  uniformes para los niños, niñas y adolescentes  en edad escolar. La responsabilidad social empresarial es altamente eficaz si se comprometen realmente no solo con políticas asistencialistas, sino también que sean el soporte para potencializar las habilidades de los niños, niñas y adolescentes, ofrecerles oportunidades  y sobre todo que cada una de sus políticas sean enfocadas en generar bienestar a nuestra infancia, priorizando ante todo el cumplimiento cabal de sus Derechos y si ello se cumple todos los beneficios se darán a corto y sobre todo a largo plazo, para que de ese modo exista un vínculo armonioso entre Gobierno, Empresa y población y sobre todo que nuestros niños, niñas y adolescentes vean cumplidos sus derechos.