Si bien es cierto la violencia
afecta a todos los niños, niñas y adolescentes en general, pero en mayor medida
a los NNA con discapacidad, los mismos que a lo largo de su vida son vulnerados
en sus derechos y se ven expuestos a múltiples situaciones adversas, motivo por
el cual es indispensable identificar las barreras y los obstáculos que limitan
el acceso a los servicios de protección existentes.
Se da la existencia de múltiples actores que participan en el sistema
de protección ante situaciones de violencia, maltrato y abuso, como docentes,
jueces y fiscales, policía, representantes de la Defensoría del Pueblo,
funcionarios de gobiernos regionales y locales (operadores de las DEMUNAS, las
OMAPED), médicos; los propios niños y niñas con discapacidad y sus familiares,
y la sociedad civil (ONG y Organizaciones Sociales de Base, entre las que se
encuentran las asociaciones de personas con discapacidad y de sus familiares). Sin embargo a pesar de la existencia de estos
múltiples actores es necesario realizar una investigación si realmente los
niños con discapacidad están protegidos
contra la violencia a las que están
expuestas en sus hogares, en sus colegios o su comunidad.
Si nos pusiéramos analizar cada
uno de estos actores, Instituciones y/o organizaciones y la intervención que ellos tienen ante la prevención
de la violencia contra los niños con discapacidad, el panorama sería incierto y
pesimista porque muchas de éstas
instituciones no cuenta en primer lugar con el personal idóneo para la atención
de éstos casos, por otro lado se encuentra la carencia de una infraestructura
adecuada en las Instituciones que le permita a la población vulnerable acceder
con total libertad a los lugares a los que asisten.
Otra de las debilidades que se
muestra en la atención de los niños con discapacidad ante una situación de
violencia es que muchos de ellos
desconocen cuáles son los lugares a dónde acudir y la ruta a seguir en caso de
que se genere una situación de violencia. Por otro lado el mismo Estado no
reconoce la condición de discapacidad como un problema prioritario de ser
atendido, lo que conlleva a generarse estereotipos en la sociedad con respecto
a las personas con discapacidad




