Durante los últimos años la
actividad de extracción de minerales ha crecido de manera significativa
en el mundo y el Perú ha sido uno de sus importantes campos de expansión. En
este contexto, los gobiernos sucesivos han implementado progresivamente, desde
1990, una serie de reformas destinada, en primer lugar, a facilitar las
inversiones orientadas a la explotación de los recursos mineros y, en segundo lugar,
a mitigar los impactos negativos que pudiera tener esta explotación.
Estas reformas, sin embargo, no
han logrado evitar que se multipliquen por todo el país conflictos sociales que
giran en torno a la actividad minera. La inestabilidad generada por estos
conflictos plantea, en efecto, serios problemas de gobernabilidad y tiene
consecuencias económicas y sociales que pueden mermar seriamente las
perspectivas de desarrollo sostenible del país.
Si nos enfocamos en las
perspectivas que tienen las comunidades
en relación al apogeo de las empresas sobre todo las mineras, podemos
considerar que a diferencia de los años pasados se ha visto un cambio
significativo en la actitud de los pobladores de las comunidades. Anteriormente
se evidenciaba poblaciones pasivas, calmadas y receptoras; y ahora pasaron a ser poblaciones que demandan a sus
autoridades mayor compromiso con ellos y
sus necesidades y por ende que las empresas productoras o de extracción que se
hallan alrededor de su territorio, también se involucren propongan y ejecuten programas y proyectos
direccionados al beneficio de ellos.
Por otro lado y un punto de
gran controversia se genera en torno a
la contaminación ambiental y la degradación del medio ambiente, siendo las
poblaciones quiénes demandan que se mitigue este impacto ambiental, ahora bien,
el tema de los conflictos sociales generados por la defensa del medio ambiente,
muchas veces se encuentra direccionados por poderes políticos, tergiversando de esa manera la verdadera
intención de las organizaciones sociales, que es la defensa de los derechos de
los pobladores y generaciones futuras.
Actualmente, el enfoque de las
empresas en relación a las comunidades se ha modificado, anteriormente se
consideraba que lo primordial para el desarrollo de una empresa es solo la
ganancia económica y el lucro empresarial y por ende que la tecnología y los
recursos materiales y financieros eran lo único importante. Con el transcurso
de los años se ha modificado esta postura ya que actualmente se habla de
productividad y mayores ganancias enfocándonos en el recurso humano. Teniendo
en cuenta ello, las empresas muy acertadamente buscan un mayor acercamiento a
las poblaciones, para que de este modo mediante la responsabilidad social se
pueda incidir en el bienestar social de las comunidades y evitar conflictos
sociales que dificulten el normal desenvolvimiento de la población y de la
empresa.









